¿Para qué sirve Reocard?
Es un suplemento alimentario de resveratrol, ajo, algas marinas, ácido fólico y vitamina B6. Su etiqueta declara equilibrio de colesterol y soporte cardiovascular. Sirve como aporte diario para acompañar el cuidado del corazón en un adulto, junto con la alimentación, la actividad física y los controles.
¿Reocard baja la presión?
El envase no lo declara y nosotros tampoco lo vamos a declarar por él. Lo que sí está estudiado es que el ajo produce descensos pequeños y consistentes en personas con la presión elevada, y que el fólico y la B6 contribuyen al metabolismo normal de la homocisteína. Eso es acompañar, no normalizar.
¿Cuánto cuesta Reocard en Chile?
$34.900 el frasco de 21 cápsulas, con el 50% de descuento sobre los $69.800 de lista. Se paga en efectivo al repartidor y el precio es el mismo en todo Chile continental.
¿Reocard se vende en farmacias?
No. No está en Cruz Verde, Salcobrand, Ahumada, Cofar ni Dr. Simi. Se pide directo, y ese eslabón de menos es lo que sostiene el precio.
¿Reocard está en Mercado Libre?
Aparecen publicaciones con ese nombre, pero son de terceros: no tienen relación con el fabricante, ponen su propio precio y no responden por el origen del frasco. Nosotros no vendemos por ahí.
¿Cuántas cápsulas trae y cómo se toman?
Trae 21 cápsulas. Se toman tres al día con el desayuno, así que un frasco cubre siete días exactos.
¿Puedo tomarlo con mi medicamento para la presión?
Cuéntaselo a tu médico y sigue con tu tratamiento tal cual. Lo que no debes hacer es bajar ni suspender tu dosis por tu cuenta: eso produce rebote y es peligroso.
¿Reocard es una estafa?
El producto es un suplemento común de resveratrol y vitaminas. Lo que sí hay que mirar con lupa son las promesas: si una página te dice que normaliza la presión en diez minutos o que cura la hipertensión en un año, ese aviso está mintiendo, tenga el producto que tenga detrás. Acá puedes revisar el frasco antes de pagar.
¿Tiene registro del ISP?
Es un suplemento alimentario, no un medicamento, así que no lleva registro sanitario de medicamento. Su etiqueta trae la leyenda que exige la normativa chilena de alimentos sobre menores, embarazadas y nodrizas.
¿Y el sello FDA del frasco?
La FDA no aprueba suplementos alimentarios: registra instalaciones y actúa cuando algo sale mal. Un sello en un envase no equivale a una aprobación, ni acá ni en Estados Unidos. Lo mencionamos porque el frasco lo trae y preferimos explicarlo a que lo descubras después.
¿Es lo mismo que las cremas de resveratrol?
No, y es una confusión frecuente porque el mismo compuesto se vende en dos góndolas distintas. El resveratrol es un ingrediente estrella de la cosmética antiedad: cremas faciales y serums que actúan sobre la piel donde se aplican. Reocard es una cápsula que se traga, con ajo, algas y vitaminas del grupo B, y su etiqueta declara soporte cardiovascular. Mismo nombre en la lista de ingredientes, usos que no tienen nada que ver.
¿No es lo mismo tomarse una copa de vino tinto?
Es la pregunta lógica, porque el resveratrol se hizo famoso justamente por el vino tinto. La respuesta corta es no: para juntar el resveratrol de una cápsula habría que tomar una cantidad de vino que hace mucho más daño que beneficio, porque el alcohol sube la presión y suma calorías. Los estudios que se citan sobre vino y corazón se hicieron sobre poblaciones enteras, no sobre una copa que uno se toma pensando en la salud.
¿Tengo que hacer dieta mientras lo tomo?
No es obligatorio, pero es lo que más rinde. Bajarle a la sal, sumar frutas y verduras y caminar media hora al día tienen más efecto sobre la presión que cualquier cápsula, y son gratis. Un suplemento tiene sentido encima de eso; el consumo de sodio sigue siendo la variable que más manda.
¿En cuánto tiempo llega?
De 3 a 6 días hábiles a Chile continental, en caja neutra sin marca ni contenido a la vista. El operador te confirma la cobertura de tu comuna en la llamada.
¿Puedo devolverlo?
Sí. Tienes 10 días desde que lo recibes para retractarte, según la Ley 19.496 de compras a distancia. También puedes rechazar el paquete en la entrega sin pagar nada.
¿Desde qué edad se recomienda?
Está pensado para adultos de 35 años en adelante. La etiqueta desaconseja su uso en menores, embarazadas y mujeres amamantando salvo indicación profesional.